Dos Proyectos del Laboratorio del Procomún

El pasado martes 6 de mayo Antonio Lafuente presentó su propuesta de proyecto para el Laboratorio del Procomún titulada Culturas del Procomún. Como el mismo Antonio constata, a lo largo del seminario se ha venido discutiendo cual podría ser una definición operativa de lo qué es un procomún y la dificultades que esto entraña. Parte del problema y lo que da origen a la discución tiene que ver con las caracteristicas de este concepto, ya que es elusivo (no puede ser acotado a un campo específico), diverso y disperso (tanto por los bienes a los que se refiere, como a los ámbitos donde se encuentran éstos), pero también es inconmensurable y por ello sólo se puede hablar de un procomún desde un campo específico donde no se agota. Debido a esto, este proyecto tratará de acotar el concepto del procomún desde tres perspectivas: desde las palabras, las cifras y las imágenes.
Desde las palabras para tratar de encontrar los significados relacionados con los diversos campos donde se ha usado este concepto, como la antropología, la economía, la filosofía o el derecho, pero tambien como ha aparecido reflejado en la historia o la literatura. Desde las cifras para poder cuantificar los efectos que producen actividades como la economía del don, lo que conlleva definir los parámetros que permitan medir estos efectos en la generación de bienestar, de recursos o de empleo, por citar algunos ajemplos. Así como medir los efectos relativos producidos en ámbitos concretos como en el medio ambiente, o comunidades de afectados, etc. Y, finalmente, se propone acotar el concepto de procomún por medio de representaciones gráficas, por medio de imágenes o esquemas que le permitan a un espectador visualizar, conectar y relacionar las diversas partes conceptuales implicadas en esta noción.
Como se ve, para desarrollar esta propuesta de acotar el concepto del procomún, se necesita un perfil de colaboradores bastante amplio y diverso. Gente de las letras, de las cifras y gente que tenga habilidades para crear visualizaciones a partir de los datos, o todos los hibridos posibles donde se mezcle gente de la academía, activistas, artistas, diseñadores gráficos, etc. Ha sido clara la intención de Antonio que este proyecto quede abierto a todo tipo de posibles colaboradores y de propuestas, pero para no caer en la dispersión y hacerse una idea de cuales podrían ser en concreto los campos de trabajo os sugiero ver los ejemplos que propone en el texto completo de esta propuesta que está en su blog tecnocidanos.

¿Qué es un procomún? Por: Antonio LafuenteEl mismo martes 6 de mayo Tiscar Lara presentó un borrador de propuesta titulado La hemeroteca audiovisual como procomún. Lo interesante de esta propuesta es que ha sido un claro ejemplo que muestra en una campo concreto la idea de lo que puede ser un procomún. Y por ello encaja muy bien con los lineamientos que se han dado para el desarrollo de la segunda etapa del seminario que es convertirse en un Laboratorio Sin Muros. Si recapitulamos un poco en las caracteristicas básicas de la descripción de la idea de procomún encontramos que hay un bien (la hemeroteca audiovisual), que en este caso se genera cuando los medios de comunicación audivisual representan la realidad social de la cual optienen sus contenidos pero, a su vez, estos medios no sólo reflejan la realidad social en deteminado momento, sino que median esta representación. De modo que la producción audiovisual se convierte así en un archivo para la memoria, pero también para conocer cómo se veía a si misma y a través de qué imaginarios una comunidad. Una segunda caracteristica de lo que es un procomún aparece aquí y es la comunidad de afectados. Y en este caso, se trata del acceso que tendría o no una comunidad a su propia memoria audiovisual producida por los medios audivisuales. El modelo paradigmático de cómo debería funcionar este acceso es el que se ha dado con la prensa escrita a través de las hemerotecas públicas, pero en el caso de la producción audiovisual sucede, en el peor de los casos, que esta memoría se la lleva el viento, o son los medios públicos o privados los que restringen o los que ni siquiera permiten el acceso para que los archivos audivisuales, que deberían ser de todos, puedan ser apropiados, modificados, reelaborado o contrastados, etc., y no solamente que los archivos audiovisuales se dediquen a la explotación comercial. Está claro que en este caso encontramos varios elementos típicos del concepto del procomún: una comunidad de afectados, un bien común cuyo acceso, apropiación, y uso libre, así cómo su gestión, necesitan de revisión y, finalmente, encontramos que, al igual que otros procomunes, en el caso de la hemeroteca audiovisual, se intersectan los ámbitos de lo privado, de lo público y de lo común.

 

No me queda más que animar a todos los posibles voluntarios y colaboradores para que se informen, se pongan en contacto con los proponentes y participen de acuerdo con sus intereses y habilidades en cualquiera de las seis propuestas de proyectos que se han presentado para el Laboratorio del Procomún. Alex

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